La ola de recortes fiscales ha dejado a muchos estados vulnerables a la crisis del SNAP y Medicaid provocada por Trump.
En cambio, para ayudar a pagar sus recortes fiscales, muchos estados ya han recurrido a sus diversos fondos en efectivo. «Hemos agotado todos los trucos», afirmó Geraldine Miranda, subdirectora de política fiscal del Centro para el Progreso Económico de Arizona. «No queda nada en los cojines del sofá».