El Plan de Rescate Estadounidense proporcionará un impulso muy necesario para Arizona.
La Ley del Plan de Rescate Estadounidense, aprobada por el Congreso y firmada por el presidente Biden la semana pasada, supone una gran victoria para los habitantes de Arizona. Tras un año de pandemia, esta legislación proporciona un alivio muy necesario a los hogares con dificultades y sienta las bases para una sólida recuperación económica en Arizona.
Esta legislación se había hecho esperar demasiado paramuchos arizonenses que atraviesan dificultades: 1 de cada 3 hogares no puede hacer frente a los gastos habituales, 1 de cada 6 tiene atrasos en el pago del alquiler y 1 de cada 8 carece, a veces o con frecuencia, de alimentos suficientes. Las tasas de dificultades económicas y pérdida de ingresos son significativamente más elevadas entre los hogares de minorías étnicas, los hogares con niños y los hogares con ingresos más bajos (antes de la pandemia).
La Ley del Plan de Rescate Estadounidense supone una oportunidad transformadora para invertir en las comunidades, de modo que Arizona pueda salir reforzada de esta crisis. Es fundamental que esta nueva ayuda federal se distribuya de la forma más rápida y equitativa posible. Además, la ley incluye una cláusula que sanciona a los estados que apliquen recortes fiscales netos o reduzcan los ingresos estatales. Los nuevos recortes fiscales netos supondrían un doble golpe para los arizonenses que atraviesan dificultades, ya que reducirían tanto los ingresos a largo plazo del fondo general como la tan necesaria ayuda federal.
Los cargos electos deberían gastar estos fondos ahora, y no utilizarlos para seguir cubriendo los déficits presupuestarios de los organismos estatales, como hizo el gobernador Ducey con la Ley CARES en 2020para generar un superávit presupuestario que permitiera aplicar nuevos recortes fiscales por valor de 600 millones de dólares. Si la Gran Recesión nos enseñó algo a los arizonenses, es que las recesiones —como la actual— son momentos terribles para aprobar más recortes fiscales que beneficien a las empresas y a los ricos a costa de las familias con dificultades.
Hacer frente a los efectos de la pandemia de COVID-19 y reforzar la salud fiscal de nuestro estado puede ayudarnos a construir un futuro en el que prosperen más arizonenses.