Propuesta presupuestaria del gobernador Ducey
En un momento en el que Arizona registra unas de las tasas de COVID más altas del país y del mundo, es fundamental analizar cómo distribuye el estado sus recursos para atender las necesidades de los arizonenses que atraviesan dificultades.
En plena crisis de la pandemia, la pasada primavera, la Asamblea Legislativa de Arizona aprobó apresuradamente un «presupuesto reducido» básico y suspendió sus sesiones. En aquel momento, las previsiones oficiales apuntaban a un déficit de 1.100 millones de dólares para el ejercicio fiscal que finalizaba el 30 de junio de 2020. Sin embargo, de forma inesperada, en lugar de un déficit, el saldo positivo final del estado superó los 370 millones de dólares. Las retenciones del impuesto sobre la renta han aumentado en lugar de disminuir. Los ingresos por el impuesto sobre las ventas también han aumentado, ya que los arizonenses han pasado de adquirir servicios, que por lo general no están sujetos a impuestos, a adquirir bienes, que sí lo están. Una inyección de ayuda federal a los particulares y al gobierno estatal, incluidos unos 396 millones de dólares en fondos federales de ayuda por la COVID que el gobernador Ducey utilizó para sustituir a los fondos del Fondo General con el fin de sufragar las operaciones de las agencias estatales. El aumento de las prestaciones federales por desempleo y las dos rondas de cheques de estímulo también contribuyeron a lo que el presupuesto del gobernador prevé como un saldo de caja final de 1.100 millones de dólares para el año fiscal 2021 y un superávit de ingresos previsto de 923 millones de dólares, tras la propuesta de gasto del gobernador, para el próximo año fiscal.

Sin embargo, casi 2,5 millones de hogares de Arizona han tenido al menos un miembro que ha perdido sus ingresos laborales desde que comenzó la pandemia, especialmente los hogares de minorías étnicas, los hogares con niños o los hogares de bajos ingresos. Al no poder encontrar un nuevo empleo, estos trabajadores dependen del seguro de desempleo, sus ahorros personales, los pagos de estímulo y los bancos de alimentos para llegar a fin de mes. Estos arizonenses cuentan con un presupuesto estatal que dé prioridad a las inversiones necesarias para apoyarles a ellos y a sus familias mientras luchan por recuperarse de esta crisis sanitaria y económica.
El gobernador Ducey ha presentado recientemente su propuesta de presupuesto, lo que permite hacerse una idea de lo que cabe esperar ahora que los legisladores comenzarán a elaborar la suya propia en las próximas semanas. El eje central del presupuesto del gobernador es una reducción fiscal gradual y sin especificar que alcanzaría un coste de 600 millones de dólares anuales en un plazo de tres años. Si se aprueba y se suma a los 386 millones de dólares en recortes fiscales promulgados en 2019 para compensar el efecto de los importantes cambios fiscales aprobados por el Congreso, supondría una reducción de 1.000 millones de dólares en ingresos cada año.
En la propuesta presupuestaria del gobernador faltan las inversiones que los arizonenses necesitan para superar esta crisis económica y sanitaria y para prosperar y salir adelante más allá de ella:
- Permiso remunerado por motivos familiares y médicos para todos los habitantes de Arizona.
- Viviendas seguras y asequibles.
- Acceso a Internet para todos.
- Cuidado infantil de calidad y asequible para todos los padres.
- Una educación pública de calidad, desde la primera infancia hasta la educación superior.
- Acceso a la seguridad alimentaria, independientemente de dónde vivas.
- Aumentar el importe de la prestación semanal por desempleo en Arizona (actualmente la segunda más baja de Estados Unidos).
Qué incluye el presupuesto del gobernador
El presupuesto del gobernador incluye 580 millones de dólares en cambios de referencia —ajustes exigidos por la legislación estatal y otras obligaciones—. Esto incluye modificaciones en las matriculaciones de educación primaria y secundaria (K-12) y del programa AHCCCS, el ajuste por inflación exigido por ley y los ajustes en los requisitos de contribución estatal para programas federales como el AHCCCS.
El presupuesto del gobernador también incluye 292 millones de dólares destinados a nuevas iniciativas, entre las que se encuentran:
- Departamento de Educación/Consejo de Educación: 31 millones de dólares destinados al fomento de la alfabetización temprana, al apoyo a la Red de Aprendizaje Personalizado de Arizona, a subvenciones para el transporte de alumnos a colegios fuera de su distrito de residencia y a otras iniciativas.
- Universidades: 35 millones de dólares para financiar la Iniciativa de la Nueva Economía.
- Departamento de Seguridad Infantil: 25 millones de dólares para aplicar los requisitos de la Ley de Servicios de Prevención «Family First».
- Departamento de Seguridad Pública: 21 millones de dólares destinados a horas extras, iniciativas de contratación y retención de personal, y la adquisición de cámaras corporales.
- Departamento de Instituciones Penitenciarias: 26 millones de dólares destinados a ampliar los tratamientos contra el abuso de sustancias y a la adquisición de equipos de seguridad para el personal. Este incremento también cubre el aumento de los costes derivados del cierre de la prisión de Florence y del traslado de los reclusos a centros penitenciarios privados. Se solicitan 26 millones de dólares adicionales a través del presupuesto de inversiones para financiar proyectos de seguridad contra incendios y de protección de la vida en la prisión de Eyman.
- Departamento de Seguridad Económica: 4 millones de dólares para ampliar la plantilla de los Servicios de Protección de Adultos y para aplicar aumentos en las tarifas de los Servicios para Adultos y Personas Mayores.
- Departamento de Silvicultura y Gestión de Incendios: 18,5 millones de dólares para el ejercicio fiscal 2022, así como partidas adicionales para los ejercicios fiscales 2023 y 2024, con el fin de aumentar la plantilla y crear equipos de reclusos para la eliminación de vegetación peligrosa.
El presupuesto del gobernador también incluye una rebaja fiscal sin especificar que parte de 200 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2022 y asciende a 600 millones en el ejercicio fiscal 2024. Si se aprueba, el gobernador habrá promulgado rebajas fiscales por valor de 1.000 millones de dólares desde 2015. A medida que avanzamos en 2021, el gobernador y los legisladores estatales deberían abordar la crisis sanitaria y económica de la pandemia y trabajar para ayudar a los arizonenses en dificultades y a sus familias. Echa un vistazo a nuestra campaña «Presupuesto 101» y «Economía que pone a las personas primero ».
